Es una disciplina avanzada de la cirugía plástica que permite reparar estructuras muy pequeñas, como vasos sanguíneos y nervios, utilizando técnicas de alta precisión y magnificación mediante microscopio quirúrgico.
Gracias a la microcirugía reconstructiva, es posible restaurar la función y la estética en pacientes que han sufrido traumatismos, cáncer o presentan malformaciones congénitas. Este tipo de cirugía permite transferir tejidos de una parte del cuerpo a otra con el máximo respeto por la anatomía y la función.
¿EN QUÉ CONSISTE LA MICROCIRUGÍA RECONSTRUCTIVA?
Consiste en la unión precisa de vasos sanguíneos, nervios y tejidos mediante técnicas quirúrgicas realizadas bajo microscopio. Estas estructuras pueden medir solo unos pocos milímetros o incluso menos, lo que exige una formación especializada y una gran experiencia quirúrgica.
Esta técnica permite movilizar tejidos propios del paciente para reconstruir zonas dañadas, logrando resultados funcionales y estéticos más naturales. Además, reduce el daño en las áreas donantes y favorece una recuperación más segura.
PRINCIPALES APLICACIONES DE LA MICROCIRUGÍA
La microcirugía reconstructiva se utiliza en una amplia variedad de procedimientos, entre los que destacan:
• Reconstrucción de cabeza y cuello tras cirugías oncológicas.
• Reconstrucción mamaria después de una mastectomía.
• Transferencias musculares para recuperar función perdida.
• Reparación de nervios periféricos.
• Reimplantes y trasplantes de tejidos complejos.
• Tratamiento de heridas complejas y defectos tisulares extensos.
Cada intervención se planifica de forma individual, teniendo en cuenta las necesidades funcionales y estéticas de cada paciente.
